Compartir
Anunciate con Nosotros
Anunciate con Nosotros

Con la obra El origen de fuego, este domingo debutó la compañía de teatro del proyecto Los vecinos ocultos, en el Museo Nacional de Culturas Populares.

Esta agrupación artística es parte de una iniciativa ciudadana en la que el arte es usado como instrumento de concientización ecológica.

Escrita y dirigida por José Orozco, la pieza teatral está dirigida al público infantil y se vale de títeres, actuación, música, canto y danza para compartir un mensaje sobre la importancia de las especies animales y vegetales de nuestro país.

Lo anterior, explica el director escénico, a partir de que cada día se pierden 150 especies animales y vegetales en el mundo sin que nadie lo advierta. Las causas son desde el crecimiento demográfico hasta la tala de bosques, la contaminación de los recursos naturales y las guerras.

El origen del fuego cuenta la historia de cómo una tlacuache arriesga su vida para robar el corazón del fuego y regalárselo a los seres humanos como muestra de amistad y convivencia.

Entre bromas, risas, tiernas canciones y emocionantes aventuras, los intérpretes van deslizando de manera intertextual mensajes con sentido ecologista y, en la parte final, hacen partícipe a la audiencia de la importancia de que los humanos establezcamos un nuevo pacto con la naturaleza y lo cumplamos, para cambiar el destino del planeta.

Inclusive, se hace el nombramiento a los pequeños como “guardianes de la Tierra” y se les invita, al final de la función, a registrarse en una lista con el fin de formalizar el compromiso.

De acuerdo con José Orozco, fundador y director de Los vecinos ocultos, el objetivo de esta iniciativa ciudadana es que “la gente recobre su amor por la naturaleza y crear una nueva sociedad mexicana” para cuidar los ecosistemas naturales, la flora la fauna, los microorganismos, los hongos y toda vida.

A decir del creador y activista, el proyecto Los vecinos ocultos está conformado por médicos, psicológicos, naturalistas, geólogos, actores, músicos y malabaristas, y el cometido que tienen para compartir su mensaje es, además de una colección editorial y ahora una compañía de teatro, establecer un proyecto como el del Circo del Sol, de Canadá, y crear asimismo óperas.

Hasta el momento el financiamiento de los proyectos proviene de sus propios bolsillos, pero el plan es establecer acuerdos con entidades públicas y privadas para realizar sus espectáculos y crear nuevas propuestas.

La agrupación teatral cuenta con un repertorio de 20 obras, todas de autoría del citado dramaturgo, y después de su debut en el Museo Nacional de Culturas Populares realizará en agosto una serie de seis funciones en diversos puntos de la capital del país, como parte del programa Pilares, de la Secretaría de Cultura. Fsur. 

Anunciate con Nosotros