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Disraelí Ángel Cifuentes

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.– Tuxtla Gutiérrez está a sólo cuatro lugares de ser una de las peores ciudades para vivir, por su pésimo índice de calidad de vida, según el estudio realizado por el Gabinete de Comunicación Estratégica, que dirige Liébano Sáenz (www.gabinete.mx).

El nada honroso primer lugar en tener las peores condiciones de calidad de vida le corresponde a Chilpancingo, Guerrero. Le siguen Ciudad del Carmen, Acapulco (otra vez Guerrero), Ecatepec de Morelos.

Antes de la capital chiapaneca están las ciudades de Oaxaca de Juárez, Villahermosa y Lázaro Cárdenas (Tabasco). O sea, no están tan “peor” que Tuxtla Gutiérrez, Chilpancingo y Acapulco, pero ahí cerca van.

Y la ciudad a donde, si se pudiera, debiéramos ir a vivir por su buena calidad de vida es Mérida, la “Ciudad Blanca”. Otras ciudades a donde también vale la pena irse con todo y mascotas son Saltillo, Aguascalientes, Mazatlán y Colima.

Pero no hay tu paga, así que nos aguantamos donde nos tocó vivir.

¿Con qué criterios se otorgaron calificaciones para ser la peor y la mejor ciudad para vivir?

En la propia percepción de la ciudadanía, y en índices tales como la oferta suficientes y a precios razonables de vivienda; suficiencia de escuelas públicas y privadas; movilidad en la ciudad; limpieza atmosférica; suficiencia de centros de esparcimiento y diversión; buen ambiente de convivencia ciudadana y recepción a recién llegados a la ciudad; suficiencia de museos, y espacios históricos relevantes y atractivos para los lugareños y turistas: bellezas naturales; mejoramiento percibido de la vida en la ciudad respecto al año anterior y comparación respecto a si la vida en su ciudad es mejor que la vida en otras ciudades.

Hay, pues, variables que se pueden medir objetivamente e indicadores subjetivos o de percepción ciudadana.

Pero que nadie nos diga que ese organismo está discriminando a nuestra ciudad capital, sino todo lo contrario. Es un aviso a la actual administración a trabajar en estos renglones.

¿Quién en la capirucha coneja se siente a gusto por la situación de seguridad, alumbrado, estado de calles y avenidas, comunicación vial, entre otros?

Una invitación a acudir a un restaurante en el mismo centro de la ciudad es para pensarse dos veces, debido a lo complicado que es llegar. De hecho no se puede uno transportar al centro sin lanzar una y mil maldiciones a las autoridades encargadas del gobierno de la ciudad y del estado.

Los recordatorios maternales a los anteriores y actuales gobernantes se dan a cada minuto, en el coche, en el taxi, en el microbús, en la combi. Y, ojo, nuestra lista para de medios de transporte termina ahí, ya que se ha abandonado el uso de la carreta jalada por la yunta.

Por eso pegó tanto el lema de campaña del PRD hace tres años de “Saquemos a Tuxtla del bache”, y de hecho su candidato ganó la elección, pero se la tiraron con fraude.

Y algo similar ocurrió con el lema panista de “Tuxtla está de cabeza”.

La gente lo sabe. La gente castiga con votos. Urgen cambios en la administración estatal, no al estilo de lo ocurrido en el nivel federal, no “remociones” de una secretaría a otra, sino simplemente mandar a la fregada a quienes no han dado resultados concretos y que sean apreciados por el elector. Fsur.

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