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“Hoy todos los partidos tienen dueño y por desgracia es casi el mismo. Es una sola voluntad la que autoriza cómo distribuir en la baraja política a los aspirantes, no estaba dispuesto a hacer antesalas, ni a pedir permiso ni a pagar cuotas”, aseguró Pablo Salazar Mendiguchía, exgobernador de Chiapas y actual candidato independiente a la Cámara Alta.

Afirma que vuelve al escenario político porque “no le gusta nada de lo que está pasando en Chiapas, por ello el retorno como independiente, sin barreras ni aduanas.

Salazar Mendiguchía dijo que se encuentra entero y contento, pero advierte que, a diferencia de cuando buscó la gubernatura, y la gente “participaba”, hoy persiste el enojo, la indignación por el atraso y la falta de oportunidades, que han derivado en la resignación.

Entrevistado en sus oficinas donde destaca el eslogan “ Por la libre”, enfatiza que es urgente posicionarse, no como “una voz en el desierto, sino como un representante legítimo de las demandas y necesidades ciudadanas”.

Agregó que de llegar a la tribuna su agenda se centrará en los temas de la pobreza extrema, el desarrollo social, los problemas ambientales, la ciencia y la tecnología como factores de cambio y progreso social de estados históricamente atrasados como Chiapas.

Aseguró que la entidad no ha tenido una voz independiente en años recientes en la Cámara de Diputados ni en el Senado. Si hubiera existido una voz libre y auténtica, Sabines Guerrero no hubiera dejado una deuda de 45 mil millones de pesos, “por la que los chiapanecos “pagamos diario cuatro millones de pesos de intereses”.

La deuda de la hacienda estatal es tan grave, precisó, que “cuando concluya la administración de Manuel Velasco Coello se habrán tirado a la basura siete mil millones de pesos solamente de intereses. “Para un estado empobrecido y con tantas necesidades, como Chiapas, esto es imperdonable”, señaló.

A la deuda de Sabines Guerrero, dijo, se añade que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó que en su gestión dejó sin solventar 18 mil millones de pesos.

“No se solventaron porque seguramente es obra pública que se pagó y no se realizó, o son compras en el sector salud, con empresas fantasmas, por muchas cosas”.

La interrogante es por qué no se procede contra el ex gobernador: “ocurre que el señor [Sabines, actual cónsul en Orlando, Florida] está disfrutando una beca en dólares que pagamos los mexicanos”, cuestionó. Recordó que tres meses antes de entregar el mando a Sabines Guerrero, liquidó “casi 2 mil millones de pesos de deuda estatal acumulada”. Fsur.

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