Compartir
Anunciate con Nosotros
Anunciate con Nosotros

ed42b4d3-9116-4651-a767-79f1b871ff56

Melgar Bravo es un político ambicioso que sueña con ser gobernador de Chiapas a pesar de su pobre calidad humana.

Prueba de ello es su desprecio a la vida humana y, en particular, su desprecio a la vida de la mujer chiapaneca.

¿Quién no recuerda su intento de proteger a su secretario particular, Fernando Rosales, un feminicida confeso, quien asesinó a su pareja sentimental en un hotel para luego ir a tirar su cuerpo en el fondo del Puente San Cristóbal?

Tuvo que retroceder en su apoyo al feminicida cuando se enteró que la noticia había trascendido en los medios electrónicos y las redes sociales. Fue hasta entonces que comenzó a exigir que Fernando Rosales se entregara a la justicia. La verdad es que antes había operado ante la PGJE para su liberación.

Ese desprecio a las y los chiapanecos se mira también entregando miserables apoyos a la gente más humilde y desprotegida, a quienes entrega cobijas de pésima calidad.

O aquellas sillas de ruedas hechas con asientos de plástico a las que les colocaron rueditas para que pudieran ser empujadas y se parecieran a una silla de ruedas de verdad.

Esos apoyos miserables los entrega con la mano derecha y los presume con la izquierda, exhibiendo a la gente más necesitada.

Es decir, o exhiben a las personas ante las redes sociales y medios impresos o no reciben apoyo alguno.

Así quiere llegar a ser gobernador, seguramente sólo será para adquirir otros yates como el que recientemente compró por varios millones de pesos, Melgar representa lo peor de la política, es un hombre ambicioso que sólo busca su interés personal. Fsur.

Anunciate con Nosotros
Compartir
Artículo anteriorQue Viva Alaín
Artículo siguienteFuncionario baleado