Compartir
Anunciate con Nosotros
Anunciate con Nosotros

Arturo Rodríguez García

Abierto al debate, pero en “categórica” oposición a la legalización de la mariguana, el presidente Enrique Peña Nieto aprovechó la instalación de un nuevo órgano para la protección de la infancia para abundar en la posición que tiene sobre el asunto y colocar la discusión como algo que perjudica a la niñez y la juventud.

Durante la instalación del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, producto de la ley general en la materia, Peña Nieto se refirió a los diferentes aspectos garantistas del nuevo marco normativo.

Por ello, anunció un paquete de iniciativas para armonizar el derecho mexicano y, sin ser tema del sistema ni la ley, abordó el tema de la legalización de la mariguana por considerar que el debate debe tener por prioridad a los niños y jóvenes.

“Claramente he expresado en distintos espacios, de forma categórica, cuál es mi posición personal: no estoy a favor del consumo ni de la legalización de la mariguana”, sentenció.

Peña Nieto sostuvo que legalizar no sirve para combatir al narcotráfico y, mediante una pregunta retórica, planteó si combatir el crimen puede implicar poner en riesgo la salud de la infancia.

El mandatario abundó en que está acreditado que consumir la sustancia es nocivo para el desarrollo y la salud de la niñez y la juventud.

No obstante, dijo que estaba a favor del debate para que expertos orienten hasta dónde se puede llegar en el prohibicionismo, o bien, en el establecimiento de una regulación para determinados usos.

Con la asistencia al evento de la primera dama Angélica Rivera, Peña Nieto agregó que el debate no puede generar confusión en los menores y planteó una situación familiar:

“Hoy, déjenme compartirles, aquí está mi esposa que es testigo de ello, cuando se acercan nuestros hijos y me preguntan: ‘Oye papá, quiere decir que pronto, entonces, nos vamos a poder echar un churro aquí delante de ustedes’”.

Según el presidente, les ha reiterado que su posición es en contra y que legalizar implicaría quizás fines medicinales.

“El Estado tiene que hacer lo suyo para combatir al crimen pero sin arriesgar a la niñez y la juventud”, expresó. Fsur.

Anunciate con Nosotros