Compartir
Anunciate con Nosotros
Anunciate con Nosotros

Disraelí E, Ángel Cifuentes

Paco Rojas sigue a la alza. Las acciones en su contra no sólo le dan vida, sino lo catapultan.

Está muy cerca de convertirse en mártir de la democracia. Y para eso no necesita morir, sino sólo ser encarcelado.

Más le vale al gobierno no “aplicarle la ley” a la brava, porque el resultado va a ser contraproducente.

Es mejor, en el último de los casos, dejarlo hablar y hacer su lucha, libre como el viento, y sin amenazas.

Porque aún desapareciendo a Paco Rojas las cosas no van a mejorar para el gobierno del estado. Pero, si lo desaparecen, van a surgir otros, muchos otros Paco Rojas.

No importa si el político panista recibió dinero mal habido para su campaña, o si se “autorrecetó” un millonario bono cuando fue alcalde, o si es o fue golpeador de mujeres. Al pueblo tuxtleco le importa que Paco Rojas, hoy por hoy, es su voz, es el que le dice sus verdades al gobierno, es la antípoda del Partido Verde Ecologista de México.

Ya me imagino si encarcelan a Paco Rojas: al día siguiente o en el mismo instante nacería un movimiento de “Todos somos Paco Rojas”, o “Yo también soy Pacomoches” que crecería como la espuma del río Sabinal.

Lo cierto es que a la actual administración le urge hacer grandes transformaciones y recomponer las cosas, o de otro modo habrá de hacerse el “harakiri” y en el 2018 el proceso sucesorio se saldrá de lo calculado, y ni juntos el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Verde Ecologista de México van a hacerle cosquillas al panismo o al candidato, sin importar el partido, que logre concitar las inconformidades del pueblo chiapaneco.

Algo tiene que cambiar en Chiapas. Urge un golpe de timón.

Y lo principal es detener el saqueo que sufre actualmente la entidad.

Que el pueblo de Chiapas vea que se defienden sus recursos. Y no me refiero sólo a los recursos forestales y minerales, sino en especial a sus recursos económicos, financieros.

Son muchos los funcionarios “fuereños” que están en la mamadera y todas sus utilidades las están llevando a invertir a otro lado, fuera de la entidad.

En primer lugar no debieran ser partícipes, ya sólo eso sería un gran avance.

Chiapas debe ser de los chiapanecos.

Ya si, por lo menos, fuera gente honrada y dejaran de robar a manos llenas, también sería un buen aporte.

Pero no, son “fuereños”, ganan buenos salarios que deberían ganar los chiapanecos, se roban todo lo que quieren, y, encima, lo llegan a invertir a su entidad de origen. Fsur.

Anunciate con Nosotros